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viernes, 5 de marzo de 2010

A la hora de concretar una idea, nada mejor que los inversores ángeles.

Uno de los temas que más preocupan a los emprendores es lograr la financiación necesaria para hacer realidad sus proyectos. Es en ese punto crucial donde aparecen estos personajes que más allá de apostar con su capital, aportan su experiencia, contactos y mucho más:

A la hora de concretar una idea, nada mejor que los inversores ángeles
Uno de los desafíos más difíciles de afrontar y que más preocupan a quienes están con la intención de concretar una idea es conseguir la financiación requerida para llevar adelante su proyecto.
No siempre se poseen las garantías necesarias para acceder al crédito bancario o se tiene acceso al mercado de capitales para desarrollar una idea, por buena que sea.

martes, 10 de noviembre de 2009

Cinco sectores se postulan para “seducir” a los dólares que llegan de los inversores

El mejor clima que respira la economía global hace que los países comiencen a beneficiarse por el ingreso de divisas. En el caso de la Argentina, una parte está orientada a apuestas especulativas, pero otros desembolsos irán a sectores que conservan un alto potencial de crecimiento. ¿Cuáles son?

Si la brisa de cambio sigue soplando a favor, el 2010 será un año más promisorio tanto para la Argentina como para el resto de los países.

Los pronósticos favorables se desprenden de las últimas noticias que recorren el mundo y se complementan con las mejores expectativas que están apareciendo en el ámbito local.El dato de que Estados Unidos se encamina a una recuperación, a partir de este último trimestre del año, anima a los inversores a dejar el miedo de lado e ir de "shopping" por otras latitudes.El hecho de que la crisis haya encontrado un piso les dio un fuerte respiro, en particular, a aquellos que cuentan con dinero fresco y salen a la “caza de oportunidades” por el mundo. Y algunos sectores de la Argentina también están en la mira, por el alto potencial que aún encierran. Si bien buscan recuperar rápidamente el dinero invertido, y la cuantía de estos desembolsos resulta menor a la de otros años, lo cierto es que los “dueños de los capitales” que desembarcan en el país –a pesar del temor que manifiestan por los cambios en las reglas de juego– son concientes que:
En la actualidad resulta más económico comprar una empresa en funcionamiento que montarla desde cero y, en este punto, las compañías argentinas siguen siendo muy baratas en comparación con otras de la región.
Varios sectores mantienen su atractivo por estar alejados de las regulaciones de precios o tarifas, impuestas por el Gobierno, que tanto los asusta. Esto hace que el riesgo de efectuar un desembolso sea menor, la tasa de retorno exigida sobre el capital invertido, más reducida, y se alargue el horizonte de recupero.
La Argentina sigue siendo atractiva en cuanto al acerbo cultural de su población y en lo que hace a la cultura tecnológica de sus habitantes.
La moneda local se mantendrá barata en comparación con la de otros países, de manera que vender servicios de desarrollo y consultoría, cuyos costos se pagan en pesos pero sus ingresos se cobran en dólares, o en euros, resulta más que tentador.
También ayuda el gesto del Gobierno de querer amigarse con los mercados del mundo, algo que alienta un mayor clima de confianza y mejora el ánimo inversor.
“Que la Argentina tenga capacidad de atraer inversores depende de nosotros mismos. Pero un paso adelante está dado, gracias a los acuerdos que se iniciaron para la reestructuración de la deuda”, explicó Pablo Rojo, director de Rio Bravo Inversiones.A estos avances coyunturales se suman los efectos que dejó el cimbronazo internacional, que muestran a un mercado local que quedó, entre todos, "bastante bien parado".“Europa tiene países con deudas que superan el 100% del PBI; en Italia es del 90% y en los Estados Unidos también es muy alta. Comparando, en la Argentina llega al 50%, entonces hoy el país luce mejor”, señaló Carlos Olivieri, de la Universidad Austral.Ahora bien, ¿cuáles son los sectores que se perfilan para “seducir” a los dólares de inversores extranjeros? Básicamente son cinco:

Servicios vinculados con la exportación
Real Estate
Agronegocios
Automotrices y autopartes
Minería

1. Exportación de servicios: Pagar salarios en pesos y cobrar en dólares, o en euros, debe ser una de las “tentaciones” más irresistibles que invade a las empresas. Por ello, desde hace tiempo, el país se posicionó como un mercado muy atractivo para quienes producen y venden desarrollos “made in Argentina” a otras latitudes. También para las compañías que se instalan en el mercado local con el objeto de brindar servicios de asesoría o de atención al cliente al resto del mundo.¿Ejemplos? Sobran. Es sabido que aquí se instalan sedes de call center para atender a una vasta cantidad de países de habla hispana.Mario Miccelli, gerente de la Cámara de Call Center, manifestó que en el país hay 70.000 empleados directos que aplican a dos franjas sociales: jóvenes de 18 a 24 años y mayores de 45.
De las 15 compañías que operan, la mitad son nacionales y la otra mitad extranjeras. “El sector comenzó a crecer hace cuatro años y, si bien hoy perdió un poco de competitividad, aún mantiene un gran potencial en recursos humanos e infraestructura”, sostuvo Miccelli.Un capítulo aparte lo escriben el desarrollo de productos tecnológicos y tecnologías de información (TIC) que se producen en el país, con capitales extranjeros, para luego ser vendidos al resto del mundo.Firmas de la talla de la alemana SAP, la mexicana Softtek (la empresa de outsourcing más grande de América latina), Intel (el gigante mundial de los chips) y la india Tata, entre otras, ya hicieron su desembarco en la Argentina en estos años.También hay planes de las compañías Euclides (el principal socio de negocio de Microsoft en España) y NetworkSolutions (una empresa india de dominios en Internet) para montar en el país una sede para atender a sus clientes de la región y expandirse en América latina.Como dato, vale la pena resaltar que la Argentina emplea unas 56.000 personas para el desarrollo de tecnologías de la información, ya sea para clientes externos o internos. Tal es así, que las ventas de desarrollos argentinos a otros países pasó de u$s114 millones en 2002 a u$s605 millones en 2009, según datos aportados por la Cámara de Empresas del Software y Servicios Informáticos.“Durante una media hora me hablaron de por qué no tenía que venir. Me advirtieron de los piquetes, de los problemas en el tránsito, de algunos cambios legales sin preaviso. Pero la otra media hora me explicaron por qué debía estar acá. Y aquí estoy”, afirmó a iProfesional.com el empresario español, David Martin Macías, fundador y presidente de Euclides, una compañía que posee más de 450 clientes a nivel mundial.¿Por qué en medio de la crisis, el sector tecnológico argentino todavía recibe inversiones extranjeras? “Por su capacidad instalada, por sus recursos humanos, por su infraestructura y porque es el punto ideal desde el cual se puede expandir hacia América latina”, resaltó.Su opinión es compartida por Kamalesh Dwivedi, vicepresidente Ejecutivo y CIO de NetworkSolutions. “Encontramos aquí personal muy calificado, con un excelente manejo del idioma inglés”, sostuvo.
Dwivedi resaltó además la cultura occidental. “Tenemos la intención de enfocarnos en el público de habla hispana y en los últimos cinco años la Argentina hizo grandes progresos en materia de tecnologías de la información”, agregó el empresario indio a este medio. En los últimos años, la tasa de crecimiento de este segmento para América latina superó a la de mercados más maduros como los de América del Norte y Europa, con un gran aporte de la Argentina.

2. Real Estate ¿Es barato o caro el metro cuadrado en algunas zonas Premium de la ciudad de Buenos Aires?Una gran parte de la sociedad, que observa un valor superior a los u$s3.000, llegando incluso a sobrepasar los u$s5.000 como es el caso de Puerto Madero, afirma que esas cifras resultan exageradas e infladas.Sin embargo, muchos desarrolladores que comparan estos precios con los de otras capitales del mundo advierten que en la Argentina aún se está lejos de tocar un techo.Por inaccesibles que resulten para gran parte de la sociedad determinados valores en el metro cuadrado de las viviendas, hay una parte del mercado inmobiliario que, a nivel mundial, sólo está apuntado a inversores globales.

En este sentido, un reciente informe de la firma Global Property Guide -referente a nivel internacional- muestra al país en el puesto número 80 en el ranking del precio del metro cuadrado promedio entre las distintas capitales del mundo:
Jorge González, presidente de la desarrolladora Baresa, explicó que la ventaja en la Argentina es que "el precio de venta no corre el riesgo de estar inflado" como sí ocurrió en otros países. "Acá la rentabilidad es justa y no forma parte de una burbuja. Además, como no hay financiamiento, se usa mucho el sistema de preventa que permite planificar el desarrollo", sostuvo quien acaba de lanzar un complejo hotelero combinado con oficinas.Un factor muy tenido en cuenta por los “dueños de las inversiones” es la “resistencia a la baja” que mostró el mercado local en plena crisis mundial. Mientras que el precio de las propiedades en el mundo se derrumbó, con bajas que llegaron hasta un 50% en plazas como Estados Unidos o Europa, en la Argentina demostraron su gran fortaleza para mantenerse.Hasta que estalló la crisis internacional, los analistas del sector daban cuenta que el 20% de las inversiones en Real Estate realizadas en algunas plazas -como Puerto Madero- pertenecían a extranjeros. Y se espera que superado lo peor de la crisis, esta avanzada vuelva con fuerza.“Se manifiesta una tendencia nueva en el sector, que a diferencia de lo que sucedió hasta la primera mitad del año, ahora estará sustentada por las empresas privadas más que por la obra pública”, explicó Pablo Morete, economista de Abeceb.com.

3. Agronegocios: El sector de los negocios vinculados al agro, reúne todas las condiciones para estar entre las "vedettes" que seducen a los bolsillos de los extranjeros.“La agricultura y la agroindustria son sectores que se presentan como muy alentadores, porque mantienen en la Argentina ventajas competitivas”, destacó Nicolas Bridger, analista de Prefinex.
Desde la consultora KPMG señalaron el interés de inversores en el sector vinculado con los agronegocios. En particular, resaltaron su mayor interés por las semillas. También, en lo que se refiere a alimentos, por el desprendimiento de aquellas marcas que no hagan al “core” de las empresas vendedoras.Más allá de la “sojización” que vive el país, un punto a destacar es lo bien parada que quedó la industria alimenticia, tras la crisis algo que no pasa tampoco desapercibido para los ojos de los inversores, ya que fue una de las pocas que demostró su solidez y capacidad para mantenerse en pleno derrumbe, cuando la mayoría de los sectores caían. No es casualidad el interés de grupos brasileños por comprar empresas que operan en este sector: “El escenario es más propicio y aunque debemos ser cautelosos, hay buenas perspectivas para el sector de los agronegocios en general”, comentó el economista Tomás Bulat.“Las proyecciones son muy buenas en todo lo que es producción de harinas, aceites y balanceados. Pero tiene que haber un poco más de previsibilidad para que el negocio explote”, destacó César Gagliardo, uno de los "gurúes" del mercado de granos.
4. Automotrices y autopartesOtro de los sectores que se presenta como promisorio para captar inversiones es el automotriz. Las principales terminales del país sumaron nuevos modelos que nacerán en la Argentina para luego ser exportados al mundo.Es el caso de General Motors (GM) que, con ayuda de recursos de la ANSES, destinó $440 millones para producir el flamante modelo Ágile. En tanto, Volkswagen avanza con la mayor inversión de su historia en la Argentina, destinada a fabricar en su planta de Pacheco la pick up Amarok. Por su parte, Honda construye su planta automotriz en Zárate, mientras que Mercedes Benz acaba de invirtir $55 millones para producir un chasis para ómnibus súper bajos de última generación en su planta de González Catán.El atractivo está muy atado a captar la demanda de Brasil, que concentra el 90% de las compras a la industria local. “Todas las inversiones tanto para autos como para camiones que se realicen en el mercado doméstico ven el atractivo de venderlos en el país vecino”, afirmó Bulat.En el mismo sentido, Rojo consideró que “los sectores que estuvieron más golpeados en 2008 y 2009 serán los que más potencial tendrán para atraer capitales, entre ellos el de materias primas y automotrices”.
5. Minería La minería también cobra cada vez más atractivo, aunque al igual que lo sucedido en otros sectores como el energético, la inseguridad jurídica gana un fuerte protagonismo.“La Argentina es muy interesante para este negocio, porque es una actividad con una rentabilidad mundial muy alta y acá hay un costo de explotación muy bajo”, explicó Bulat.Según un estudio de Investigaciones Económicas Sectoriales (IES), las exportaciones de los principales productos mineros, en volúmenes, registraron un crecimiento por séptimo año consecutivo y la tendencia persistiría en los próximos. La Argentina ha sido un gran imán para captar capitales Canadienses y Australianos para esta rama de actividad"Esto se da, mayormente, por la activación de los nuevos emprendimientos que permitirían incrementar fuertemente las exportaciones de oro", explicaron en el IES.Hace pocos días, la operadora Oro Cobre Limitada anunció que invertirá más de $400 millones para la puesta en marcha de un proyecto de sales de potasio y de litio en Jujuy, según informó la Secretaría de Minería de la Nación. El mismo entrará en etapa de producción en 2011.En este sentido, la producción del metal dorado recibió un espaldarazo este año con la puesta en marcha del proyecto binacional Pascua Lama el cual, impulsado por la canadiense Barrick en la Argentina y Chile, demandará inversiones totales por u$s3.000 millones.Desde Prefinex, Bridger también hizo referencia al potencial del sector energético para captar capitales, aunque los cambios en las reglas del juego empañan su atractivo. “Tanto en gas como en petróleo hay muchas compañías internacionales interesadas en desembarcar en la Argentina, pero no lo hacen porque la seguridad jurídica no es la adecuada”, explicó.Principales inversoresTanto en Deloitte como en el estudio de Orlando Ferreres hicieron referencia a que las consultas que han recibido provienen fundamentalmente de Brasil pero también de Europa y Oriente, principalmente de China e India. Según Eduardo De Bonis, socio de Deloitte Corporate Finance, China e India buscan invertir en la producción de materias primas. India, también en consumo masivo. A los brasileños les interesa el sector agropecuario. El caso brasileño es muy particular, pues a la hora de comprar las empresas "tiran con munición gruesa y no van por una firma en particular, sino que avanzan en procesos de integración regional y sectorial", explicó un experimentado gerente de banca e inversión de un importante banco privado nacional. Rojo, en tanto, destacó el rol protagónico que está tomando el país vecino como uno de los más grandes concentradores y reasignadores de inversiones directas. “Muchas compañías internacionales eligen Brasil para, desde ahí, realizar desembolsos en América latina sin hacerlo desde sus plataformas europeas, como sucedió hasta hace algún tiempo. Y desde allí también desembarcan en la Argentina”, afirmó.En cuanto a los países de Oriente, De Bonis explicó que "la crisis financiera global los dejó en una posición más expectante que la que mostraban antes de la crisis. Hoy han vuelto a los planes de inversión que tenían".“Puede ser que en el futuro, y cuando haya condiciones más favorables, se comiencen a ver más empresas asiáticas interesadas en nuestra región”, coincidió Mariano Sánchez, socio de Transactions Services de KPMG. El experto también destacó que “las compañías o los fondos privados que supieron de hacerse de liquidez, van a ser los más activos en la industria, debido a la fuerte caída del crédito y al aumento considerable de los intereses”.

jueves, 5 de noviembre de 2009

Se puede ganar hasta 25% en dólares invirtiendo en viñedos y aceite de oliva

Se están consolidando varios proyectos en los que el inversor no especializado participa en negocios vinculados al sector agrícola. La apuesta es doble: la suba en el valor de las tierras y el éxito de la actividad. Se puede entrar con aportes mínimos desde u$s 25.000

La apuesta es bien concreta y atrae a locales y extranjeros: invertir en proyectos productivos, gerenciados por expertos y participar de las ganancias no sólo de la actividad en sí misma sino también de la revalorización de las tierras donde están ubicadas las explotaciones. De algún modo, tomar parte en un negocio con altas expectativas de rentabilidad, sin necesidad de ser experto ni de fondos suficientes como para hacerlo por cuenta propia. En general vinculados con el sector agropecuario y agroindustrial, las opciones van desde viñedos, hasta cría de ganado o producción de olivas y aceites. Bajo la figura de fideicomiso o con escrituración directa, para poner un pie en este tipo de desarrollos la inversión mínima parte de los u$s 25.000 y crece hasta los u$S 100.000, según cada proyecto. Se proyectan ganancias de 20 a 25% anual.

En Mendoza, por caso, proliferan los emprendimientos relacionados a la producción de vino de alta gama que llaman la atención casi en igual medida de inversores argentinos y extranjeros, que buscan sumarle a los resultados financieros, un plus que tiene que ver con el placer de tener el propio viñedo. En la región de Luján de Cuyo, se está desarrollando Santa María de los Andes y en el Valle de Uco, The Vines of Mendoza. “El proyecto de Santa María se puede resumir en un negocio mixto de tierra productiva: real estate + vino Premium”, explica Liana Vinacur, directora de marketing de Fiducia Capital Group, el holding propietario de SMA, que además comercializa en el mismo lugar parcelas residenciales. Se puede entrar a este negocio con una unidad mínima de producción de una hectárea, con una inversión u$s 125.000 aproximadamente. “Tradicionalmente para poder tener un viñedo propio había que pensar como mínimo en 25 hectáreas; ya que es a esa escala donde empiezan a tener sentido económico los costos de infraestructura, operativos y laborales”, dice la ejecutiva; y añade que “a través de este tipo de emprendimientos se puede alcanzar esta lógica económica y de producción a partir de 1 hectárea, ya que diluye los costos de mantenimiento y vinificación en más de 550 hectáreas totales de viñedo, pero no es una cooperativa”. La vinificación de la primera cosecha ya está en proceso.Mientras tanto, el proyecto The Vines of Mendoza nació en 2005, y en marzo del año próximo estará terminada la primera etapa de construcción de la bodega, lo que significa que ya se podrán vinificar 300.000 litros. “La inversión mínima son dos hectáreas, a unos u$s 115.000 por hectárea, las cuales se entregan plantadas con la cepa de elección y todo el riego por goteo de tecnología israelí instalado”, define Carina Bendeck, del departamento de consultoría y estructuración financiera de Bullrich, que es la inmobiliaria a cargo de la comercialización.“Es una inversión con un horizonte de mediano y largo plazo, ya que se apuesta a la apreciación del valor del terreno en la zona”, asegura y agrega que “los precios de tierra premium para la producción de uva en Valle de Uco han crecido exponencialmente en los últimos años”. Bendeck destaca que por la forma en que está estructurado elimina las responsabilidades y costos asociados con temas laborales, y la inversión en activos de capital para la explotación y vinificación. “Por estar orientado 100% al negocio vitivinícola los recursos financieros del proyecto se aplican a generar ganancias con la vinificación y no a mantener ammenities como canchas de golf y otros; que se encuentran en countries con temáticas de vino. The Vines acaba de ser premiado, en el último Salón Inmobiliario, por la Federación Internacional de inmobiliarias (Fiabci), como mejor proyecto agrícola productivo de Argentina. Santa María de los Andes se llevó el galardón como “el mejor desarrollo inmobiliario de Argentina” en el International Property Awards 2008. Ambos emprendimientos tiene enólogos reconocidos al frente: el italiano Alberto Antonini, para Santa María y el argentino Santiago Achával, The Vines. En la provincia de San Juan, en tanto, prospera otro proyecto vinculado la producción agrícola en el que los inversores no necesitan ser expertos para participar del negocio. Cuna de Olivares es un emprendimiento olivícola agroindustrial que integra todas las etapas del proceso productivo, desde el vivero hasta la exportación del aceite de oliva extra virgen fraccionado y con marca propia. “Este proyecto nació en 2005, cuando se conformó el primer grupo de inversores que sumaron un total de u$s1 millón. Con este monto se adquirieron 100 hectáreas en San Juan, donde se realizó la primera plantación intensiva de olivos para producción de aceitunas”, Luis Feld, fundador del emprendimiento y presidente de Alma Cuyana, compañía gerenciadora de Cuna de Olivares.Un dato importante para el inversor: se puede formar parte del fideicomiso con un monto mínimo de u$s 21.000, equivalentes a una cuota parte. En septiembre de este año, Cuna de Olivares realizó la primera exportación de su producción de aceite de oliva extra virgen –fraccionado y con marca propia: Vero Andino– a la República Popular de China, que fue el resultado del primer fideicomiso. Actualmente van por el tercer fideicomiso, cuya producción estará en Mendoza. En todos los casos, la rentabilidad que se le podrá sacar al dinero invertido tiene dos componentes, por un lado del negocio en sí mismo –es decir la producción y venta– y por el otro la revalorización que pueda tener en el tiempo la tierra adquirida. “La producción olivícola es una inversión a mediano y largo plazo, con una alta tasa de capitalización y rentabilidad, estimada en un 3% en el tercer año, 7% en el cuarto año y luego, a partir del quinto año, entre el 18% y 20%”, remarca Feld, de Cuna de Olivares. “Es una excelente respuesta para quienes buscan invertir y generar valor para su futuro invirtiendo en una explotación que aporta valor agregado a una materia prima con alta demanda internacional”, agrega. En el caso de Santa María, por ejemplo, se estima que cada hectárea producirá unas 6.000 botellas de vino Premium al año. “Se calcula una rentabilidad de entre 15% y 20% anual, teniendo en cuenta dos variables importantes: Por un lado que la vitivinícola es una de las pocas industrias que han demostrado crecimiento tanto en volumen de producción como en precio y por el otro, que Mendoza está declara como una de las ocho “Great Wine Capitals of the World”, pero el valor de las tierras aún es mucho más bajo que en cualquiera de sus compañeras de tándem. “Adquirir tierra hoy en Santa María de los Andes, es como comprar tierra en Napa valley 30 años atrás”, dice en referencia a una de las grandes ciudades exportadoras de vino.

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